Dogging en Tenerife
El ambiente en Tenerife es peculiar. La isla es grande y tiene suficiente movimiento como para que nadie llame la atención, pero al mismo tiempo los locales suelen ser bastante reservados. En el sur, con el turismo masivo de Los Cristianos, Adeje o Playa de las Américas, hay más caras nuevas y eso relaja el ambiente; en cambio, en el norte (Puerto de la Cruz, La Orotava, Tacoronte) y en la zona metropolitana de Santa Cruz-La Laguna la gente es más suya y valora mucho la discreción. El clima subtropical hace que se pueda salir casi cualquier mes, aunque en invierno las noches son más frescas en las zonas altas y en verano el calor empuja a buscar la brisa de la costa.
El turismo y los estudiantes Erasmus de La Laguna dan un flujo constante de gente que no conoce las costumbres locales, lo que facilita que los encuentros sean más relajados sin que parezca raro ver coches parados. Aun así, el tinerfeño de toda la vida prefiere que todo quede en silencio y sin alboroto. Aquí nadie juzga, pero todos esperan que se respete el “no” y que se mantenga la discreción lejos de viviendas y zonas familiares.
Qué tipo de sitios se usan en Tenerife
En Tenerife los sitios cambian según la geografía. En la costa se suelen usar áreas de descanso o miradores con acceso al mar, sobre todo en la franja entre Güímar y Santiago del Teide, donde la orografía permite apartarse sin estar a la vista de todo el mundo. En la zona metropolitana y en los alrededores de Santa Cruz y La Laguna se buscan polígonos industriales apartados o pistas forestales en las faldas de Anaga. Más arriba, en las zonas de montaña como el Parque Nacional del Teide o las carreteras secundarias de Vilaflor y El Médano, los miradores y llanuras volcánicas ofrecen visibilidad y poca presencia humana, aunque el viento puede ser fuerte. La gente cambia de zona según la temporada: en verano se baja a la costa buscando la brisa, y en invierno se sube a las medianías o a las pistas forestales porque hay menos curiosos y el clima es más estable.
Quedar con gente de los alrededores y desplazamientos
Muchos contactos vienen de Gran Canaria, que está a solo 88 km en ferry y permite cruzar la gente con facilidad para quedar un fin de semana. También hay movimiento desde las provincias andaluzas más cercanas como Cádiz, Huelva, Sevilla o Málaga, sobre todo en temporada alta cuando alguien combina vacaciones con algún encuentro. Desde Ceuta el trayecto es más largo, pero hay quien cruza el estrecho y sigue hasta Tenerife. Dentro de la isla los desplazamientos son habituales: quien está en el sur sube al norte o a Anaga, y quien vive en la capital baja a la costa suroeste buscando más ambiente. La búsqueda por distancia ayuda a no perder tiempo cruzando la isla de punta a punta sin saber si merece la pena.
Consejo local de seguridad y discreción
En Tenerife un consejo que repiten los que llevan tiempo es que evites las zonas cercanas a los enclaves turísticos familiares, especialmente en el sur de la isla. Elige siempre lugares con buena visibilidad para ver quién se acerca, usa las señales clásicas (luz interior encendida si se puede mirar, ventanilla bajada si aceptas cercanía) y ten claro que si alguien apaga las luces o se marcha, se acabó. Lleva siempre preservativo, respeta los límites de cada persona y recuerda que la Guardia Civil y la Policía Local pasan por las carreteras secundarias, aunque no persigan esta actividad. Mantener un perfil bajo y no llamar la atención es la mejor forma de que todo quede en buen rollo.